Ficha rápida
🧡 Tipo de medicamento: Estabilizador del estado de ánimo / anticonvulsivante.
💜 Inicio del efecto: Su efecto es gradual. Como la dosis debe aumentarse poco a poco, pueden pasar varias semanas antes de percibir el beneficio completo.
💛 ¿Crea adicción?: No.
🩷 ¿Se puede suspender de golpe?: No es lo recomendable. Lo ideal es retirarla gradualmente de acuerdo con las indicaciones de tu médico. Si dejaste de tomarla durante varios días, consulta antes de reiniciarla, ya que puede ser necesario comenzar nuevamente con una dosis baja.
🧡 ¿Da sueño?: Puede ocurrir. Algunas personas presentan somnolencia o cansancio, aunque otras pueden tener dificultad para dormir.
💜 ¿Puedo manejar?: Sí, siempre que el medicamento no te provoque mareo, somnolencia, visión borrosa o disminución del estado de alerta. Al iniciar el tratamiento o aumentar la dosis, observa primero cómo responde tu cuerpo.
💛 ¿Alcohol?: Lo más recomendable es evitarlo o limitarlo, ya que puede aumentar efectos como mareo o somnolencia.
🩷 ¿Afecta la vida sexual?: No suele asociarse de manera importante con efectos secundarios sexuales. Si notas algún cambio en el deseo, excitación o función sexual, coméntalo con tu médico.
🧡 Embarazo y lactancia: Debe valorarse de manera individual con tu médico. Si estás embarazada o planeas un embarazo, no suspendas la lamotrigina por tu cuenta, ya que durante el embarazo pueden ser necesarios ajustes y seguimiento del tratamiento.
💜 ¿Algo importante que debo vigilar? Sí. Si aparece un sarpullido nuevo, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento, comunícate con tu médico lo antes posible. Aunque la mayoría de las erupciones no son graves, en casos poco frecuentes pueden presentarse reacciones importantes en la piel.
¿Qué es la lamotrigina?
La lamotrigina es un medicamento utilizado principalmente como estabilizador del estado de ánimo y también como medicamento anticonvulsivante. Actúa sobre la actividad eléctrica de las neuronas, principalmente bloqueando ciertos canales de sodio y disminuyendo la liberación de glutamato, un neurotransmisor excitador.
¿Para qué se utiliza?
En psiquiatría, la lamotrigina se utiliza principalmente en el trastorno bipolar, especialmente para ayudar a prevenir nuevos episodios del estado de ánimo. También puede utilizarse en algunos pacientes durante episodios de depresión bipolar, aunque no es un medicamento indicado para tratar de manera aguda la manía o la hipomanía.
Fuera de psiquiatría, también se utiliza para tratar determinados tipos de epilepsia.
¿Cómo se toma?
La dosis de lamotrigina debe aumentarse de forma gradual. En personas que no toman medicamentos que interfieran con su metabolismo, un esquema frecuente en trastorno bipolar inicia con 25 mg al día durante las primeras dos semanas, posteriormente 50 mg al día durante las semanas 3 y 4, y después continúa aumentando progresivamente según la respuesta y tolerancia.
Es importante no aumentar la dosis más rápido de lo indicado por tu médico, ya que iniciar con dosis altas o hacer aumentos demasiado rápidos puede incrementar el riesgo de reacciones importantes en la piel.
La dosis necesaria puede ser diferente si utilizas otros medicamentos, especialmente ácido valproico/divalproato, carbamazepina, fenitoína o anticonceptivos que contienen estrógeno.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
A diferencia de otros medicamentos psiquiátricos, la lamotrigina debe aumentarse lentamente, por lo que sus beneficios suelen evaluarse de manera progresiva durante varias semanas.
No significa que el medicamento “no esté funcionando” si durante las primeras semanas todavía estás utilizando una dosis pequeña. La titulación lenta forma parte del tratamiento y se utiliza principalmente para hacerlo más seguro.
Efectos secundarios frecuentes
Muchas personas toleran bien la lamotrigina y algunas no presentan efectos secundarios importantes. Entre los efectos que pueden aparecer se encuentran:
Mareo, sueño, cansancio o sensación de debilidad.
Náusea, vómito, dolor o malestar abdominal.
Diarrea o estreñimiento.
Temblor.
Dificultad para dormir.
Boca seca.
Disminución del apetito.
Dolor de espalda.
Algunos de estos síntomas pueden disminuir conforme el organismo se adapta al medicamento.
⚠️ Una advertencia importante: sarpullido
La lamotrigina puede producir sarpullido o erupciones en la piel. La mayoría de las reacciones cutáneas no son graves; sin embargo, en casos poco frecuentes puede presentarse una reacción seria, como el síndrome de Stevens-Johnson o la necrólisis epidérmica tóxica.
Estas reacciones aparecen con mayor frecuencia durante las primeras semanas de tratamiento, especialmente entre las primeras 2 y 8 semanas, aunque pueden ocurrir posteriormente. El riesgo aumenta cuando la dosis inicial es demasiado alta, cuando se incrementa demasiado rápido o cuando se utiliza junto con valproato.
Si aparece un sarpullido nuevo mientras estás tomando lamotrigina, comunícate con tu médico lo antes posible y no aumentes la dosis hasta recibir indicaciones.
Busca atención médica de manera urgente si el sarpullido se acompaña de alguno de los siguientes síntomas:
Ampollas o desprendimiento de la piel.
Lesiones o úlceras en boca, ojos, nariz o genitales.
Fiebre.
Inflamación de la cara o ganglios.
Ojos rojos o irritados.
Dificultad para respirar.
Malestar general importante.
¿Qué hago si olvido tomarla?
Una dosis aislada olvidada no suele requerir comenzar nuevamente el tratamiento desde cero. Sin embargo, con lamotrigina es especialmente importante avisar a tu médico si has dejado de tomarla durante varios días consecutivos.
Cuando la interrupción ha sido suficientemente prolongada —aproximadamente más de cinco vidas medias, que en muchos pacientes corresponde a más de 6 días— puede ser necesario reiniciar nuevamente desde dosis bajas y volver a aumentar de manera progresiva.
Por esta razón, no reinicies por tu cuenta la misma dosis que utilizabas anteriormente después de haberla suspendido varios días.
¿Puedo suspenderla de repente?
En general, no se recomienda suspender la lamotrigina de manera abrupta sin indicación médica. Cuando es necesario retirarla, habitualmente se disminuye de manera gradual, salvo que exista alguna situación de seguridad que requiera una suspensión más rápida.
¿Tiene interacciones con otros medicamentos?
Sí. Algunos medicamentos pueden modificar considerablemente los niveles de lamotrigina.
El ácido valproico/divalproato puede aumentar sus concentraciones, por lo que normalmente se utilizan dosis menores y una titulación más lenta. Por otro lado, medicamentos como carbamazepina o fenitoína pueden disminuir sus niveles.
También es importante mencionar si utilizas anticonceptivos hormonales que contienen estrógeno. Estos pueden disminuir las concentraciones de lamotrigina hasta aproximadamente un 50 %, mientras que durante los días de descanso del anticonceptivo los niveles de lamotrigina pueden volver a aumentar. Por ello, puede ser necesario ajustar el tratamiento si se inicia, cambia o suspende un anticonceptivo.
¿Puedo tomarla durante el embarazo?
Si estás embarazada, planeas un embarazo o descubres que estás embarazada mientras utilizas lamotrigina, no la suspendas por tu cuenta.
La decisión de continuar o modificar un tratamiento debe individualizarse considerando tanto los posibles riesgos del medicamento como los riesgos de una recaída del trastorno psiquiátrico. Durante el embarazo, además, los niveles de lamotrigina pueden disminuir y posteriormente volver a aumentar después del parto, por lo que algunas pacientes requieren vigilancia y ajustes de dosis.
Recuerda
Cada persona responde de manera diferente a la lamotrigina.
Lo que otra persona haya experimentado no necesariamente será igual para ti.
Si tienes dudas durante el tratamiento, lo más recomendable es hablar con el profesional que lo indicó antes de hacer cambios por tu cuenta.
¿Tienes dudas sobre tu tratamiento?
Es normal tener dudas sobre los medicamentos.
Esta información tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica individual.
Cada persona responde de manera diferente a los medicamentos y las recomendaciones pueden variar según el diagnóstico, la dosis, otros tratamientos y los antecedentes médicos.
Si tienes dudas sobre cómo tomar tu medicamento, presentas efectos secundarios que te preocupan o no estás seguro de si debes hacer algún cambio, lo más recomendable es consultarlo con el profesional que indicó tu tratamiento. No inicies, suspendas ni ajustes un medicamento sin indicación médica.
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Referencias
Este contenido fue elaborado y revisado utilizando información proveniente de fuentes médicas confiables y guías clínicas internacionales, entre ellas:
UpToDate®
National Institute for Health and Care Excellence (NICE)
American Psychiatric Association (APA)
National Institute of Mental Health (NIMH)
Stahl's Prescriber's Guide