En pocas palabras...
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una condición de salud mental que puede desarrollarse después de vivir o presenciar un evento extremadamente estresante o traumático.
Las personas con TEPT pueden revivir la experiencia, evitar situaciones que les recuerdan lo ocurrido, sentirse constantemente en alerta o experimentar cambios importantes en su estado de ánimo y en la forma en que perciben el mundo.
Aunque estas reacciones pueden resultar muy angustiantes, existen tratamientos eficaces que ayudan a recuperar la sensación de seguridad y bienestar.
¿Qué es el TEPT?
Después de vivir una experiencia traumática es normal presentar miedo, nerviosismo, dificultad para dormir o recuerdos frecuentes durante los primeros días o semanas.
En la mayoría de las personas estas reacciones disminuyen gradualmente.
En el TEPT, sin embargo, los síntomas persisten durante más de un mes, generan un sufrimiento importante e interfieren con la vida cotidiana.
El trauma puede estar relacionado con experiencias como:
Accidentes graves
Violencia física o sexual
Asaltos
Guerra o combate
Desastres naturales
Maltrato durante la infancia
Presenciar la muerte o lesiones graves de otras personas
Algunos eventos médicos potencialmente mortales
El TEPT no aparece porque alguien sea "débil". Es una respuesta del cerebro y del cuerpo ante una experiencia que sobrepasó la capacidad normal para afrontarla.
¿Cómo se siente vivir con TEPT?
Muchas personas describen la sensación de que el peligro nunca terminó.
Aunque racionalmente saben que están a salvo, su cuerpo sigue reaccionando como si la amenaza continuara presente.
Es frecuente experimentar:
Sobresaltarse con facilidad
Sentirse constantemente en alerta
Tener dificultad para relajarse
Evitar lugares, personas o conversaciones que recuerdan el trauma
Sentir que el mundo dejó de ser un lugar seguro
Culparse por lo ocurrido
Dificultad para confiar en otras personas
Sensación de estar emocionalmente desconectado o "como si todo fuera irreal"
Algunas personas también refieren sentirse diferentes desde el evento traumático, como si una parte de ellas hubiera cambiado para siempre.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas suelen agruparse en cuatro grandes áreas.
Recuerdos involuntarios e intensos
Pesadillas
Flashbacks
Malestar intenso ante recordatorios del evento
Evitar lugares o personas relacionadas con el trauma
Evitar hablar o pensar sobre lo ocurrido
Culpa
Vergüenza
Dificultad para sentir emociones positivas
Sentirse distante de otras personas
Pensamientos negativos persistentes sobre uno mismo o el mundo
Irritabilidad
Hipervigilancia
Sobresaltos frecuentes
Dificultad para dormir
Problemas de concentración
¿Por qué aparece?
No todas las personas que viven un trauma desarrollan TEPT.
Se cree que intervienen distintos factores, entre ellos:
La intensidad del evento traumático
Haber vivido traumas previos
Antecedentes personales o familiares de problemas de salud mental
La disponibilidad de apoyo social después del evento
Factores biológicos y genéticos
Nada de esto significa que la persona sea culpable de desarrollar el trastorno.
¿Cómo se trata?
El TEPT tiene tratamiento.
La psicoterapia especializada es una de las herramientas más efectivas.
Dependiendo de cada caso, pueden utilizarse terapias centradas en el trauma, como la Terapia Cognitivo-Conductual enfocada en el trauma o EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), además de otros enfoques con evidencia científica.
En algunas personas también pueden indicarse medicamentos para disminuir síntomas como ansiedad, insomnio o depresión cuando están presentes.
El tratamiento siempre debe individualizarse según las necesidades de cada persona.
¿Qué puedo hacer además del tratamiento?
Mientras recibes atención profesional, algunas estrategias pueden ayudar:
Mantener horarios regulares de sueño.
Practicar técnicas de respiración o relajación.
Mantener contacto con personas de confianza.
Realizar actividad física cuando sea posible.
Evitar el consumo de alcohol u otras sustancias como forma de afrontar los síntomas.
Ser paciente contigo mismo durante el proceso de recuperación.
La recuperación suele ser gradual y cada persona avanza a su propio ritmo.
Mitos frecuentes
No. Cada persona procesa el trauma de forma diferente. Algunas desarrollan síntomas meses o incluso años después del evento.
No necesariamente. Cuando se hace dentro de un tratamiento adecuado y con un profesional capacitado, hablar del trauma puede formar parte importante de la recuperación.
No. Cualquier persona puede desarrollar TEPT después de vivir o presenciar un evento traumático.
No. Con tratamiento, muchas personas logran una mejoría importante y recuperan su funcionamiento y calidad de vida.
¿Cuándo es importante buscar ayuda?
Es recomendable solicitar una valoración profesional si:
Los síntomas persisten durante más de un mes
Los recuerdos o pesadillas aparecen con frecuencia
Evitas actividades importantes por miedo a recordar el evento
Los síntomas están afectando tu trabajo, tus relaciones o tu bienestar
Has recurrido al alcohol u otras sustancias para intentar sentirte mejor
Presentas ansiedad intensa, depresión o pensamientos de hacerte daño
Buscar ayuda no significa revivir el trauma sin control. Un tratamiento adecuado avanza de forma gradual, respetando el ritmo y la seguridad de cada persona.
Preguntas frecuentes
Sí. Durante los primeros días e incluso las primeras semanas después de un evento traumático es frecuente experimentar miedo, ansiedad, tristeza, irritabilidad, dificultad para dormir o recuerdos repetitivos de lo ocurrido.
Estas reacciones forman parte de la manera en que el cerebro intenta procesar una experiencia muy estresante y, en muchas personas, disminuyen gradualmente con el paso de las semanas.
Cuando estos síntomas persisten durante más de un mes, generan un sufrimiento importante o comienzan a afectar la vida cotidiana, es recomendable realizar una valoración profesional para determinar si podría tratarse de un trastorno de estrés postraumático u otra condición relacionada con el trauma.
No. La mayoría no desarrolla el trastorno. Existen distintos factores que influyen en cómo cada persona procesa una experiencia traumática.
No exactamente. Durante un flashback la persona puede sentir que el evento está ocurriendo nuevamente en ese momento, con una intensidad emocional muy elevada.
Sí. Con tratamiento adecuado muchas personas experimentan una disminución importante de los síntomas y logran retomar sus actividades habituales.
No siempre. Algunas personas mejoran con psicoterapia, mientras que otras se benefician de combinarla con tratamiento farmacológico. La decisión depende de cada caso y debe tomarse junto con un profesional.
Recuerda
Haber vivido una experiencia traumática no significa que estés condenado a sentirte así para siempre.
Las reacciones que aparecen después de un trauma son respuestas del cerebro y del cuerpo ante una situación extremadamente estresante. No reflejan debilidad, falta de fortaleza ni significan que haya algo "mal" contigo.
Es normal sentirte identificado con algunos síntomas al leer sobre un trastorno.
Eso no significa necesariamente que tengas ese diagnóstico.
Muchas condiciones pueden compartir manifestaciones similares y solo una valoración clínica completa permite establecer un diagnóstico adecuado.
Si tienes dudas sobre lo que estás experimentando, una valoración profesional puede ayudarte a entender mejor lo que sucede y encontrar el tratamiento más apropiado.
¿Te identificaste con esta información?
Este recurso tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica.
Si estos síntomas se parecen a lo que estás viviendo o están afectando tu bienestar, una evaluación profesional puede ayudarte a entender qué está ocurriendo y cuáles son las mejores opciones de tratamiento para ti.
¿Te gustaría recibir orientación?
Referencias
Este contenido fue elaborado y revisado utilizando información proveniente de fuentes médicas confiables y guías clínicas internacionales, entre ellas:
UpToDate®
National Institute for Health and Care Excellence (NICE)
American Psychiatric Association (APA)
National Institute of Mental Health (NIMH)
International OCD Foundation (IOCDF)