Dormir bien también forma parte del tratamiento
Dormir mal puede aumentar síntomas de ansiedad, depresión, irritabilidad, problemas de concentración y dificultades para regular las emociones.
La buena noticia es que pequeños cambios en la rutina pueden mejorar significativamente la calidad del sueño.
¿Qué es la higiene del sueño?
La higiene del sueño consiste en un conjunto de hábitos que ayudan al cerebro y al cuerpo a prepararse para dormir de manera natural.
No reemplaza un tratamiento médico cuando existe un trastorno del sueño, pero suele ser una parte importante del tratamiento.
¿Cuántas horas debo dormir?
En la mayoría de los adultos se recomienda dormir entre 7 y 9 horas por noche.
Dormir mucho menos o mucho más de forma habitual puede afectar la salud física y mental.
Recomendaciones para dormir mejor
Mantén horarios regulares
Acuéstate y levántate aproximadamente a la misma hora todos los días
Procura no variar demasiado los fines de semana
Evita utilizar la cama para:
Trabajar
Estudiar
Comer
Ver televisión
Revisar redes sociales durante largos periodos
Así el cerebro vuelve a asociar la cama con el sueño.
Durante la última hora antes de acostarte intenta reducir el uso de:
Celular
Computadora
Tableta
Televisión
La luz brillante y el contenido estimulante pueden retrasar el sueño.
La cafeína puede permanecer varias horas en el organismo.
Procura evitar:
Café
Té negro
Té verde
Bebidas energéticas
Algunos refrescos
Especialmente durante la tarde y la noche.
Aunque inicialmente puede producir sueño, suele fragmentar el descanso y disminuir su calidad.
Idealmente el dormitorio debe ser:
Oscuro
Silencioso
Fresco
Cómodo
Si es necesario puedes utilizar cortinas oscuras, tapones para los oídos o ruido blanco.
La actividad física regular favorece el sueño.
Sin embargo, intenta evitar ejercicio muy intenso justo antes de acostarte.
Evita comidas muy abundantes inmediatamente antes de dormir.
Si tienes hambre, una cena ligera suele ser suficiente.
Dedica entre 20 y 30 minutos antes de dormir a actividades tranquilas como:
Leer
Escuchar música relajante
Tomar un baño tibio
Ejercicios de respiración
Meditación
¿Qué hago si no puedo dormir?
Si pasan aproximadamente 20-30 minutos y no logras dormir:
Levántate de la cama
Realiza una actividad tranquila con poca luz
Regresa únicamente cuando vuelva el sueño
Permanecer mucho tiempo despierto en la cama puede hacer que el cerebro asocie la cama con frustración o preocupación.
Cosas que suelen empeorar el sueño
Dormir siestas largas
Revisar el celular constantemente
Consumir cafeína por la tarde
Trabajar desde la cama
Dormir con luces encendidas
Cambiar mucho los horarios entre semana y fines de semana
¿Cuándo buscar ayuda?
Es recomendable acudir a valoración si:
El insomnio dura más de tres meses
El problema ocurre al menos tres veces por semana
Afecta el trabajo, la escuela o la vida diaria
Roncas muy fuerte o dejas de respirar mientras duermes
Te quedas dormido con facilidad durante el día
Necesitas medicamentos para dormir de forma frecuente
Preguntas frecuentes
No necesariamente. Si decides dormir una siesta, procura que sea de 20 a 30 minutos y evita hacerla al final de la tarde.
Aunque algunas personas sienten que las relaja, generalmente la luz y el contenido mantienen al cerebro activo.
No. Intentar forzar el sueño suele aumentar la ansiedad. Es preferible levantarse un momento y volver a la cama cuando aparezca nuevamente el sueño.
Sí. Es normal tener despertares breves. Lo importante es poder volver a dormir sin dificultad.
No siempre. En algunos casos pueden ser útiles, pero generalmente funcionan mejor cuando se combinan con buenos hábitos de sueño y, cuando está indicado, con tratamiento del problema que está causando el insomnio.
Recuerda
Dormir bien no depende únicamente de la cantidad de horas que pasas en la cama.
Los hábitos que mantienes durante el día y las rutinas que realizas antes de dormir tienen un impacto importante en la calidad del sueño.
Pequeños cambios, mantenidos de forma constante, pueden marcar una gran diferencia.
¿El sueño sigue siendo un problema para ti?
Este recurso tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica.
Si llevas semanas o meses durmiendo mal, o el problema está afectando tu bienestar, una evaluación profesional puede ayudarte a identificar la causa y encontrar el tratamiento más adecuado.
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Referencias
Este contenido fue elaborado y revisado utilizando información proveniente de fuentes médicas confiables y guías clínicas internacionales, entre ellas:
UpToDate®
National Institute for Health and Care Excellence (NICE)
American Psychiatric Association (APA)
National Institute of Mental Health (NIMH)
American Academy of Sleep Medicine (AASM)
National Sleep Foundation